Trump explora alternativas para la composición de la Reserva Federal
Ante la imposibilidad de remover a miembros de la Fed tras fallos judiciales, el equipo de Donald Trump evalúa nuevas estrategias para influir en la política monetaria estadounidense.

Donald Trump busca alternativas para reconfigurar la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal (Fed) ante las limitaciones legales que impiden la destitución discrecional de sus integrantes. Este esfuerzo surge tras el precedente establecido hace un año, cuando un intento de remover a la gobernadora Lisa Cook fue frenado por una sentencia definitiva de la Suprema Corte de Estados Unidos, estableciendo que el Ejecutivo carece de facultades para remover a funcionarios de la Fed sin causa justificada.
Fuentes cercanas al equipo de campaña señalan que, ante el escenario jurídico actual, la estrategia se ha desplazado hacia la identificación de nuevos perfiles técnicos que puedan ser nominados conforme expiren los mandatos vigentes. La intención declarada es asegurar una alineación más estrecha entre las directrices de política monetaria y las metas económicas que el equipo republicano plantea implementar en caso de obtener el triunfo electoral en los próximos comicios.
El debate sobre la independencia del banco central estadounidense es observado con atención desde México, particularmente por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Banco de México. Cualquier cambio en la conducción de la política monetaria en Washington tiene repercusiones directas en los mercados financieros globales, la paridad cambiaria y el costo del financiamiento para la deuda pública mexicana.
Por ahora, el equipo de campaña ha evitado profundizar en nombres específicos, limitándose a comunicar que la prioridad es la estabilidad económica mediante un cambio de visión en la Fed. Los analistas financieros consideran que, independientemente de quién ocupe los asientos, la estructura institucional de la Reserva Federal continuará operando bajo las normativas actuales, lo que limita el alcance de cualquier reforma radical sin el respaldo del Congreso estadounidense.


