Sheinbaum enfatiza responsabilidad pública tras licencia de Rubén Rocha Moya
La presidenta Claudia Sheinbaum subrayó la naturaleza temporal de los cargos públicos en medio de la crisis política en Sinaloa tras la salida de Rocha Moya.

La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, se pronunció este domingo sobre la situación política en Sinaloa, tras la reciente solicitud de licencia indefinida presentada por Rubén Rocha Moya al cargo de gobernador. La mandataria federal señaló que el ejercicio del poder público debe estar siempre supeditado al servicio de la ciudadanía y al entendimiento de que los cargos son pasajeros, en un contexto marcado por las investigaciones y señalamientos vinculados a presuntos nexos con el crimen organizado que han trascendido desde autoridades de los Estados Unidos.
La salida de Rocha Moya del Ejecutivo estatal ha generado una reconfiguración en la administración de Sinaloa y ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de las instituciones federales ante las acusaciones externas. Ante este escenario, fuentes cercanas a la Presidencia indicaron que el gobierno federal mantiene una postura de colaboración institucional para garantizar la estabilidad en la entidad, enfatizando que cualquier servidor público debe priorizar la transparencia ante la opinión pública y el marco legal vigente.
Desde el gobierno federal, se ha reiterado que el proceso de transición en el estado deberá apegarse estrictamente a lo establecido en la Constitución local y los estatutos del Congreso del estado. La administración de Sheinbaum Pardo ha hecho un llamado a mantener la gobernabilidad en Sinaloa, asegurando que los programas de bienestar y las acciones de seguridad coordinadas por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana continuarán operando sin interrupciones para proteger a la población civil.
En cuanto a las investigaciones en curso, la postura oficial sugiere que cualquier señalamiento debe ser atendido por las instancias competentes, incluyendo la Fiscalía General de la República, en caso de que existan elementos que ameriten una indagatoria formal. El equipo de la Presidencia enfatizó que la administración actual no tolerará actos que vulneren la confianza ciudadana, subrayando que la ética en el servicio público es un eje rector innegociable bajo el actual mandato federal.


