México y Corea del Sur renuevan acuerdo para proteger inversiones bilaterales
Los gobiernos de México y Corea del Sur formalizaron la actualización del APPRI para fortalecer la certidumbre jurídica y fomentar el flujo de capitales entre ambas naciones.

Los gobiernos de México y Corea del Sur concretaron este viernes la renovación del Acuerdo para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones (APPRI), un instrumento clave para modernizar las relaciones económicas bilaterales. La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que esta actualización busca adaptar el marco jurídico a las necesidades actuales del mercado global, garantizando condiciones de seguridad y transparencia para las empresas de ambos países que operan en territorio nacional y en la nación asiática.
La firma de este acuerdo responde a la creciente integración de las cadenas de suministro y al interés compartido por fortalecer sectores estratégicos como la manufactura avanzada, la industria automotriz y la tecnología. Con esta renovación, las autoridades buscan reducir la incertidumbre jurídica y fomentar un entorno más competitivo, lo que permitiría acelerar la llegada de nuevos proyectos de inversión productiva en diversas entidades federativas de México.
Desde la perspectiva de la Secretaría de Economía, este paso es fundamental para consolidar a México como un nodo logístico y de producción clave en América del Norte. El nuevo texto incluye disposiciones modernas sobre la resolución de controversias y mecanismos de protección que se alinean con los estándares internacionales más recientes, asegurando que las inversiones cuenten con un respaldo institucional sólido frente a posibles cambios en las condiciones regulatorias.
Representantes de ambos países destacaron que esta alianza no solo se limita al intercambio comercial, sino que también pretende profundizar la cooperación técnica y el desarrollo tecnológico. Se prevé que el fortalecimiento de este marco jurídico actúe como un incentivo adicional para que las empresas surcoreanas amplíen su capacidad operativa en México, aprovechando la infraestructura industrial existente y la mano de obra calificada del país.
El acuerdo deberá ser remitido al Senado de la República para su análisis y ratificación, cumpliendo con el proceso legislativo necesario para su entrada en vigor. Una vez concluido este trámite, se espera que el sector empresarial de ambas naciones inicie una etapa de mayor dinamismo, con el objetivo de aprovechar las oportunidades que brinda la relocalización de empresas y la diversificación de las cadenas de valor globales.


