Álvarez Máynez descarta alianza con el PRI para las elecciones de 2027
El dirigente de Movimiento Ciudadano reafirmó su postura de mantener una ruta electoral independiente, excluyendo cualquier coalición con el PRI para los comicios intermedios.

Jorge Álvarez Máynez, dirigente nacional de Movimiento Ciudadano, cerró formalmente la puerta a cualquier posibilidad de establecer una alianza electoral con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) de cara al proceso electoral de 2027. Durante un encuentro con medios de comunicación este sábado en la Ciudad de México, el líder político enfatizó que su instituto se mantendrá como una opción diferenciada del sistema tradicional de partidos, buscando consolidar su propia plataforma sin subordinarse a los bloques políticos convencionales.
La postura del dirigente responde a una estrategia de autonomía que el partido ha impulsado en los meses recientes, bajo el argumento de ofrecer una alternativa clara a la ciudadanía. Según fuentes cercanas a la dirigencia nacional, la decisión de no buscar coaliciones con el PRI se basa en una evaluación interna sobre la identidad política que pretenden proyectar ante los votantes en los próximos comicios. Esta determinación busca evitar la confusión del electorado y mantener la coherencia ideológica del movimiento a nivel nacional.
En cuanto a las propuestas para el ciclo electoral venidero, el equipo de campaña ha señalado que la prioridad será la construcción de candidaturas propias en las entidades donde se renovarán gubernaturas y congresos locales. La dirigencia insiste en que el camino hacia 2027 debe centrarse en la captación de nuevos perfiles y en el fortalecimiento de las bases territoriales, alejándose de las prácticas de alianzas pragmáticas que, a su juicio, han desgastado a otros institutos políticos en el país.
Finalmente, la dirigencia nacional de Movimiento Ciudadano reiteró que mantendrán canales de diálogo abiertos con la sociedad civil, pero sin considerar acuerdos de coalición con partidos que forman parte del bloque opositor tradicional. Con este posicionamiento, el partido busca definir con claridad el terreno en el que competirá en el Congreso de la Unión y en las contiendas estatales, marcando una distancia definitiva frente a las estructuras partidistas que han dominado la escena política mexicana en décadas pasadas.


